Audiometría Profesional
Evaluación precisa para detectar y prevenir problemas auditivos
Agenda tu evaluación¿Qué es una Audiometría?
La audiometría es un examen clínico indoloro que evalúa la capacidad auditiva de una persona. A través de esta prueba, se mide la sensibilidad del oído a diferentes frecuencias (tonos graves, medios y agudos) y a distintas intensidades (volumen).
El resultado se plasma en un audiograma, una gráfica que muestra los umbrales auditivos para cada oído y permite determinar si existe pérdida auditiva, su tipo (conductiva, neurosensorial o mixta) y su grado (leve, moderada, severa o profunda).
¿Qué detecta la audiometría?
- Pérdida auditiva por edad (presbiacusia): La más común en adultos mayores.
- Daño por exposición a ruido: Detecta pérdidas en frecuencias agudas típicas de entornos ruidosos.
- Enfermedades del oído: Como otosclerosis, enfermedad de Ménière o infecciones crónicas.
- Tipo de pérdida: Si es conductiva (oído externo/medio) o neurosensorial (oído interno/nervio).
- Rendimiento auditivo: Evalúa la capacidad para entender el habla en diferentes condiciones.
Beneficios clave de realizarse una audiometría
Diagnóstico temprano
Detecta problemas antes de que afecten tu comunicación diaria.
Tratamiento personalizado
Permite elegir la solución auditiva adecuada a tu caso.
Mejora calidad de vida
Previene aislamiento social y deterioro cognitivo.
¿Cómo se realiza el examen?
Evaluación inicial
El audiólogo te entrevistará para conocer tus síntomas, antecedentes médicos y exposición a ruido. Se realizará una otoscopia para verificar que el conducto auditivo esté libre de obstrucciones.
Prueba con audífonos
En una cabina insonorizada, colocarás unos audífonos especiales. Escucharás sonidos de diferentes frecuencias y deberás presionar un botón cada vez que los percibas, incluso si son muy suaves.
Registro de frecuencias
Se evalúan tonos de 125 a 8000 Hz (frecuencias del habla) y se registra el umbral mínimo que puedes escuchar en cada oído. También se realiza logoaudiometría con palabras.
Interpretación de resultados
Obtenemos tu audiograma y te explicamos los resultados detalladamente. Si se detecta pérdida, te asesoramos sobre las mejores opciones de tratamiento.
¿Quiénes deben realizarse una audiometría?
Adultos mayores
A partir de los 50-60 años, se recomienda una audiometría cada 1-3 años para detectar presbiacusia y adaptar audífonos a tiempo, previniendo el deterioro cognitivo asociado.
Personas expuestas a ruido
Trabajadores de construcción, industria, música, aeropuertos o cualquier persona expuesta a ruido constante. Se recomienda una audiometría anual para controlar posibles daños.
Personas con zumbidos (tinnitus)
El tinnitus suele ser síntoma de pérdida auditiva subyacente. Una audiometría ayuda a identificar la causa y a buscar el tratamiento más adecuado.
Niños con factores de riesgo
Antecedentes familiares, infecciones recurrentes, problemas del lenguaje o tamizaje alterado. La detección temprana es crucial para el desarrollo.
Beneficios de realizarla a tiempo
Detección temprana
Identifica problemas antes de que afecten tu comunicación diaria, permitiendo intervenciones más efectivas y menos invasivas.
Prevención de pérdida progresiva
Conocer tu estado auditivo permite tomar medidas para evitar que la pérdida avance, como usar protección en entornos ruidosos.
Mejora en calidad de vida
Tratar la pérdida auditiva mejora las relaciones sociales, el rendimiento laboral y previene la depresión y el aislamiento.
Orientación profesional
Recibes asesoría personalizada sobre el mejor tratamiento: audífonos, implantes, terapias o simplemente recomendaciones de cuidado.
Preguntas frecuentes
No, la audiometría es completamente indolora. Solo necesitas usar unos audífonos y presionar un botón cuando escuches sonidos. No hay agujas, no se introduce nada en el oído más que los audífonos y no causa ninguna molestia física.
La prueba completa, incluyendo la audiometría tonal y la logoaudiometría (evaluación del habla), dura aproximadamente entre 20 y 30 minutos. Es un examen rápido y eficiente.
No se requiere ninguna preparación especial. Solo te recomendamos evitar la exposición a ruidos muy fuertes las horas previas al examen y, si usas audífonos, puedes traerlos para que el especialista los revise también.
Depende de tu edad y factores de riesgo: adultos sin factores de riesgo cada 5-10 años; mayores de 50 años cada 1-3 años; personas expuestas a ruido anualmente; niños con factores de riesgo según indicación médica.
Sí, es completamente segura para todas las edades. Existen técnicas adaptadas para niños pequeños, como audiometría por observación o juego, que permiten evaluar su audición de forma lúdica y no invasiva.